DESCRIBIR SISTEMAS COMPLEJOS

El título «Claves para describir un sistema complejo» muestra la intención que tiene esta unidad: establecer los pasos necesarios, quizás no suficientes, para describir un sistema complejo cualquiera.
En la unidad anterior propuso cómo analizar un sistema, el ecosistema forestal, mediante una metodología enfocada a dar respuesta a cuestiones o problemas planteados.
Esto se presentó como la primera fase de una descripción de los sistemas, en aquél caso guiada por una metodología. En esta unidad se inicia una segunda fase de la descripción, ahora más general, con el propósito de obtener un esquema que pueda servir para describir cualquier sistema complejo.
La segunda fase descriptiva al completo tiene las siguientes etapas

  • Descripción de un sistema complejo, (se aborda en esta unidad);
  • Descripción de un problema complejo, (tomando como base el esquema general, siguiente unidad);
  • Métodos, herramientas y aplicaciones, (en auxilio de la descripción y el análisis).

El propósito ahora es sintetizar la descripción general de un sistema, para tener un esquema que pueda servir para la descripción y el análisis en profundidad de aquellos problemas que se califican como complejos.
Como partimos de una fase anterior conviene tener presente los conceptos básicos que allí se presentaron y que, en resumen son:

  • Recortar la realidad: seleccionar los elementos e interacciones adecuados al impacto del problema que estén localizados en niveles no descomponibles.
  • Variables significativas: aquellas que fluyen por el sistema y cuyos valores empíricos justifican la necesidad de una solución.
  • Disciplinas: contar con la experiencia y conocimientos que sean imprescindibles para resolverlo.
  • Reconocer las tres dimensiones del problema: funcional, orgánica y disciplinaria, siendo esta última, el eje en la que pivota toda esta metodología y que se resumen en: «un problema complejo no puede ser abordado por una sola disciplina, es necesaria la cooperación entre diferentes disciplinas para la solución de un problema complejo»

Esta unidad trata de establecer y describir un sistema genérico, que podrá usarse como plantilla para abordar, ya sean descripciones, análisis, y búsqueda de respuestas a problemas específicos que se puedan dar en el ámbito y alcance de los sistemas complejos.
Lo que ahora propongo es considerar los factores clave que determinan un sistema. Asumo que son los siguientes:

  • Establecer la intención que se persigue con la descripción;
  • Determinar los sistemas complejos involucrados;
  • Seleccionar el sistema de análisis:
    • Elementos, interacciones y dinámicas;
    • Función y funcionamiento en el sistema de análisis;
    • Dinámicas en la función y en el funcionamiento
    • Variables significativas;
    • Disciplinas que deben participar;
    • Aspectos sistémicos del sistema;
    • Comportamientos complejos del sistema.

Estos factores clave difieren aparentemente de los tratados en la unidad anterior. Debe tenerse en cuenta que aquellos respondían al análisis de un sistema concreto con la intención de mostrar:

  • Procedimientos operativos (recortar la realidad, obtener datos empíricos mediante las variables significativas, detectar las disciplinas implicadas)
  • Características estructurales (estratificación en niveles, dimensiones de la realidad recortada)

Determinar el objetivo de la descripción o del análisis es una formalidad necesaria, pero no condiciona el esquema que se pretende mostrar aquí por el hecho de que su intención sea una u otra: observar un sistema; describirlo para su análisis; obtener un objeto de estudio para buscar respuestas a problemas complejos, etc. Ahora bien, la intención que se persiga, a nivel práctico si tiene influencia, pues el objetivo de la descripción determinará qué factores clave deben estar presentes en la descripción.
En los siguientes apartados se muestran y describen estos factores.

En el sistema a describir puede haber dos o más subsistemas complejos involucrados.
Desde una perspectiva holística, los subsistemas de un sistema complejo se pueden relacionar entre sí de diferentes maneras. Algunas de las relaciones más comunes entre subsistemas son las siguientes:

  • Interrelación: Los subsistemas se relacionan entre sí a través de interacciones. Estas interacciones pueden ser de diferentes tipos, incluyendo:
    • Interacciones físicas: Estas interacciones son las que involucran el intercambio de materia, energía o información entre los subsistemas.
    • Interacciones funcionales: Estas interacciones son las que involucran la cooperación entre los subsistemas para realizar tareas específicas.
    • Interacciones cognitivas: Estas interacciones son las que involucran el intercambio de información y conocimiento entre los subsistemas.
  • Interdependencia: Los subsistemas se relacionan entre sí de manera interdependiente. Esto significa que el comportamiento de un subsistema afecta al comportamiento de los otros subsistemas.
  • Autoorganización: Los subsistemas se relacionan entre sí de manera autoorganizada. Esto significa que los subsistemas se organizan y coordinan entre sí de manera espontánea, sin necesidad de intervención externa.

Además de estas relaciones comunes, los subsistemas de un sistema complejo también pueden relacionarse de maneras más complejas. Por ejemplo, los subsistemas pueden estar organizados en una jerarquía, con algunos subsistemas que están subordinados a otros. Los subsistemas también pueden estar conectados de manera circular, de modo que las interacciones entre ellos forman un bucle.

Es muy posible que contemplar estos sistemas en su totalidad exceda en dificultad el objetivo que se persigue. Para no contravenir la perspectiva holística, una vez identificados los subsistemas y como se relacionan entre ellos, hay que seleccionar aquellos elementos y relaciones que estén más de acuerdo con el objetivo de la descripción. En consecuencia, hay que considerar que el recorte de la realidad que se pretende es una intersección de los subsistemas involucrados.

El resultado de esta intersección es lo que llamo el sistema de análisis, donde se muestran los elementos y las interacciones acordes con el problema que se quiere plantear.
Quizás para no abusar del término «recorte de la realidad», propongo utilizar «sistema de análisis» en su lugar, sabiendo que ambos significan lo mismo:

Sobre este sistema de análisis se establecen, desde la perspectiva del pensamiento sistémico, los factores clave:

  • Elementos, interacciones y dinámicas;
  • Función y funcionamiento en el sistema de análisis;
  • Dinámicas en la función y en el funcionamiento
  • Variables significativas;
  • Disciplinas que deben participar;
  • Aspectos sistémicos del sistema;
  • Comportamientos complejos del sistema.

Para cada uno de los subsistemas considerados hay que determinar los elementos o agentes importantes en cada uno; al mismo tiempo, las interacciones entre ellos y si es posible, las dinámicas que se establecen entre esos subsistemas; el conjunto de estas, son las dinámicas propias del sistema de análisis.

Esta información es fundamental para hacer una correcta selección de las disciplinas, experiencias prácticas y conocimientos que son necesarios en la descripción del sistema.

Una vez que se conoce el sistema de análisis, se puede especificar su función y su funcionamiento:

«Todo sistema tiene una función, un objetivo que cumplir, es decir, lo que el sistema hace. Todo sistema tiene formas internas de funcionamiento para realizar su función, es decir, cómo lo hace para alcanzar ese objetivo».

Cuando los sistemas complejos se diseñan desde la ingeniería, su función está predeterminada desde que se concibe el sistema. Aún así la función es una cuestión subjetiva que depende de ciertos rasgos y de la perspectiva del observador sobre ellos. Es el caso de una gran organización que integra a muchos agentes, tanto internos como externos:

  • La función no es la pensaron sus fundadores, depende de la perspectiva de la observación en algún rasgo determinado, por ejemplo, en lo que respecta a las perspectivas futuras de innovación:
    • Para los proveedores, la función respecto de ese rasgo de esa organización puede ser muy diferente de la que atribuyen los empleados de dicha organización;

De cara al análisis del sistema, para determinar la función de forma objetiva se deben reconocer, en primer lugar, los rasgos que la caracterizan y después analizar los distintos puntos de vista sobre la función que cumple el sistema en cada rasgo o en cada grupo de rasgos.

El funcionamiento del sistema se basa en la interdependencia entre los elementos que lo componen: cada uno de ellos liga su funcionamiento interno con los funcionamientos de los demás.

Para cada una de las funciones subjetivas que se han observado, cabe establecer cuál debe ser su funcionamiento dependiendo de las perspectivas subjetivas que pudiera haber. Así, el funcionamiento organizacional será, desde la perspectiva de los proveedores diferente que la de los empleados.

De la misma forma que a las funciones subjetivas observadas desde distintas perspectivas, les corresponden sus respectivos funcionamientos, estos pueden tener dinámicas que pueden cambiar significativamente tales funcionamientos.

Hay una relación muy estrecha entre el funcionamiento de un sistema y los comportamientos dinámicos. En realidad es una relación bidireccional:

  • El comportamiento afecta al funcionamiento: En esta dirección, los comportamientos emergentes y complejos dentro del sistema pueden influir en cómo funciona el sistema en su conjunto. p. e.: si en una red social emergen patrones de comportamiento de colaboración entre usuarios, esto puede afectar positivamente al funcionamiento general de la plataforma al promover interacciones productivas.
  • El funcionamiento afecta al comportamiento: En esta dirección, la estructura y el funcionamiento del sistema pueden influir en los comportamientos que emergen o que son posibles dentro del sistema, p. e.: en un entorno de trabajo organizacional, las políticas y la cultura de la empresa pueden afectar el comportamiento de los empleados y su colaboración.

La relación dinámica entre comportamiento y funcionamiento es inherente a los sistemas complejos, donde las interacciones entre las partes individuales del sistema dan lugar a patrones emergentes y comportamientos que, a su vez, afectan la dinámica global del sistema.

Son valores específicos observados dentro de un sistema que tienen un impacto sustancial en el comportamiento, la dinámica o los resultados del sistema en cuestión; por esta razón se dice que las variables significativas fluyen por todo el sistema. No obstante, hay otras variables que no siendo significativas en este sentido deben tenerse en consideración a la hora de completar la descripción que se pretende. Cabe clasificar las variables que hay en un sistema en dos categorías:

  • Variables significativas (u holísticas):
    • Estas variables tienen un impacto en el sistema como un todo. Afectan a la interrelación, la interdependencia y la autoorganización del sistema.
    • Son cruciales para comprender la complejidad del sistema y abordar los problemas relacionados.
    • En muchos casos los valores que toman estas variables son indicios claros de problemas o anomalías.
    • Su conocimiento ayuda a entender mejor las interconexiones dentro de un sistema y proporciona perspectivas valiosas para diseñar estrategias efectivas de intervención o gestión del sistema.
  • Variables locales:
    • Estas variables solo afectan a grupos simples de elementos del sistema. No tienen un impacto en el sistema como un todo.
    • Estas variables no contribuyen a la complejidad del sistema ni a los comportamientos emergentes.

En general, los tipos de datos más comunes que se utilizan para representar las variables significativas de un sistema complejo son los siguientes:

  • Datos numéricos: Los datos numéricos son los más comunes para representar las variables significativas de un sistema complejo. Estos datos pueden representar cantidades, valores, proporciones o tasas. Por ejemplo, la temperatura, la altura, la velocidad, la población, el PIB, la tasa de desempleo y la tasa de inflación son variables significativas que pueden representarse con datos numéricos.
  • Datos categóricos: Los datos categóricos también se utilizan para representar las variables significativas de un sistema complejo. Estos datos representan categorías o clases. Por ejemplo, el género, el color, la marca, el tipo de producto, el tipo de servicio y el tipo de evento son variables significativas que pueden representarse con datos categóricos.
  • Datos de texto: Los datos de texto se utilizan para representar variables significativas que son de naturaleza descriptiva o narrativa. Por ejemplo, los artículos de noticias, las publicaciones en redes sociales, los libros y los informes son fuentes de datos de texto que pueden utilizarse para representar variables significativas como la opinión pública, las tendencias sociales y los cambios culturales.
  • Datos de imagen: Los datos de imagen se utilizan para representar variables significativas que son de naturaleza visual. Por ejemplo, las fotos, los vídeos y los escáneres son fuentes de datos de imagen que pueden utilizarse para representar variables significativas como el estado de la infraestructura, la distribución de la población y el impacto del cambio climático.
  • Datos de audio: Los datos de audio se utilizan para representar variables significativas que son de naturaleza auditiva. Por ejemplo, las canciones, los discursos y las grabaciones de voz son fuentes de datos de audio que pueden utilizarse para representar variables significativas como el estado de ánimo de la población, las preferencias musicales y las tendencias lingüísticas.

Además de los tipos de datos mencionados anteriormente, también se pueden utilizar otros tipos de datos para representar las variables significativas de un sistema complejo. Por ejemplo, se pueden utilizar datos espaciales, como las coordenadas geográficas, o datos temporales, como las fechas y las horas.

La elección del tipo de datos correcto para representar las variables significativas de un sistema complejo depende del problema que se esté abordando. Por ejemplo, si se está estudiando el impacto del cambio climático en un ecosistema, se utilizarían datos numéricos para representar variables como la temperatura, la precipitación y la concentración de gases de efecto invernadero. Si se está estudiando la opinión pública sobre un tema político, se utilizarían datos de texto para representar variables como las publicaciones en redes sociales y los artículos de noticias.

En la descripción, el análisis, y la búsqueda de respuestas de un problema complejo, deben realizarse investigaciones y estudios de campo en los que participarán distintas disciplinas académicas y áreas de conocimiento. La tipología de los elementos que integran el sistema y las casuísticas de las interacciones deben justificar la selección de los participantes.
El objetivo de este factor es comprender la problemática en su totalidad, interpretando las interrelaciones, los funcionamientos y comportamientos según las diferentes áreas de conocimiento que confluyen en el problema. Esto permite desarrollar soluciones más efectivas y sostenibles.

Los aspectos sistémicos son las características, propiedades o causas fundamentales que definen el comportamiento y la estructura de un sistema complejo. Pueden entenderse como propiedades intrínsecas del sistema o también como las reglas que rigen el funcionamiento de los sistemas.

Estos aspectos reflejan las propiedades emergentes, interconexiones y patrones de interacción dentro del sistema. No hay un número preciso de ellos y es difícil su enumeración y clasificación. Eventualmente se pueden mostrar tres tipos principales:

  • Interdependencia: los componentes del sistema están interconectados y dependen unos de otros. Se refiere a:
    • Interacción: Los sistemas están interconectados y sus componentes interactúan entre sí.
    • Influencia mutua: Los cambios en una parte del sistema afectan a otras partes del sistema.
    • Emergencia: La interacción entre los componentes de un sistema puede dar lugar a un comportamiento emergente que no se puede predecir a partir del conocimiento de los componentes individuales.
  • Autoorganización: el sistema es capaz de organizarse a sí mismo sin la intervención externa. Se refiere a:
    • Adaptación: Los sistemas pueden adaptarse a los cambios en su entorno.
    • Evolución: Los sistemas pueden evolucionar con el tiempo.
    • Autopoiesis: Los sistemas pueden autorreplicarse y autoorganizarse.
  • Caos: El sistema es impredecible y puede dar lugar a resultados inesperados. Se refiere a:
    • Indeterminismo: Los sistemas caóticos tienen un comportamiento impredecible.
    • Sensibilidad a las condiciones iniciales: Pequeños cambios en las condiciones iniciales de un sistema caótico pueden dar lugar a cambios significativos en su comportamiento.
    • Multicausalidad: Los sistemas caóticos pueden tener múltiples causas para un mismo efecto.

Son hechos observables en los sistemas complejos que ocurren como consecuencia de los aspectos sistémicos actuando sobre los agentes y las interacciones:

  • Se muestran como patrones y fenómenos que emergen en los sistemas complejos como resultado de las interacciones entre sus componentes.
  • Al estar formados por múltiples elementos interconectados, dan lugar a propiedades colectivas o a dinámicas que no pueden ser completamente explicadas por el análisis de las partes individuales.
  • En lugar de seguir patrones lineales y predecibles, los sistemas complejos exhiben comportamientos no lineales y a menudo impredecibles. También pueden ser influenciados por variables ocultas, lo que hace que el sistema sea más impredecible todavía.

Ejemplos de comportamiento complejo se encuentran en una variedad de campos, como la meteorología, la biología evolutiva, la economía, la psicología de masas y la dinámica social. Su estudio es fundamental para comprender fenómenos que no pueden explicarse mediante enfoques reduccionistas. Un ejemplo clásico es la conocida ola mexicana que se produce en los estadios.

Los aspectos sistémicos son la causa raíz de los comportamientos que se observan en los sistemas complejos. Por esta razón se pueden clasificar en función del aspecto sistémico que los provoca. La relación siguiente muestra algunos ejemplos de los comportamientos más frecuentes según la causa que los genera:

La interdependencia como aspecto sistémico en un sistema complejo puede dar lugar a diversos comportamientos complejos que emergen de las interacciones entre los elementos del sistema. Algunos ejemplos de comportamientos complejos asociados a la interdependencia:

  • Efecto de onda o cascada: Un cambio en un elemento del sistema afecta a otros de manera secuencial, generando una cascada de efectos a lo largo del sistema, p. e: En una cadena de suministro, un retraso en la producción de un componente puede afectar los plazos de entrega de productos finales.
  • Coordinación emergente: La interdependencia puede dar lugar a patrones de coordinación no planificados entre los elementos del sistema, p. e: En un mercado financiero, la interdependencia entre diferentes activos puede llevar a patrones de compra o venta sincronizados.
  • Sensibilidad a condiciones iniciales: Pequeñas variaciones en un elemento pueden amplificarse a través de interacciones interdependientes, generando resultados significativamente diferentes, p. e: En sistemas climáticos, pequeñas variaciones locales pueden influir en patrones climáticos más amplios.
  • Emergencia de propiedades colectivas: La interdependencia puede dar lugar a propiedades emergentes que no son evidentes al observar individualmente los elementos del sistema, p. e: En una red social, la interdependencia de las interacciones individuales puede dar lugar a fenómenos colectivos como la viralidad de información.
  • Adaptabilidad a cambios: La interdependencia permite que el sistema se ajuste dinámicamente a cambios en el entorno o en otros elementos del sistema, p. e: En un ecosistema, la interdependencia entre especies puede permitir ajustes en las poblaciones en respuesta a cambios en la disponibilidad de recursos.
  • Resiliencia a perturbaciones: La interdependencia puede contribuir a la resiliencia del sistema al permitir adaptaciones y compensaciones en respuesta a perturbaciones, p. e: En una red eléctrica, la interdependencia entre diferentes fuentes de energía permite redistribuir la carga en caso de fallas.
  • Dinámicas de retroalimentación: Las interacciones interdependientes pueden dar lugar a ciclos de retroalimentación que amplifican o atenúan ciertos comportamientos en el sistema, p. e: En un mercado financiero, la interdependencia entre decisiones de inversión y precios de mercado puede generar ciclos de retroalimentación que alteren el valor de las cosas.

La «autoorganización» es un aspecto sistémico fundamental en los sistemas complejos y puede dar lugar a una variedad de comportamientos complejos. La autoorganización se refiere a la capacidad intrínseca de un sistema para organizarse y reorganizarse sin intervención externa directa, emergiendo patrones y estructuras a partir de las interacciones entre sus componentes. Aquí hay algunos comportamientos complejos que pueden surgir como efecto de la autoorganización:

  • Formación de patrones espaciales: Los componentes del sistema se organizan espacialmente en patrones distintivos, p. e: En un banco de peces, los individuos se organizan automáticamente en patrones de cardúmenes que cambian dinámicamente.
  • Sincronización temporal: Los elementos del sistema ajustan sus ritmos internos para sincronizarse temporalmente, p. e: En un conjunto de relojes oscilantes, pueden sincronizarse naturalmente, aunque inicialmente no estén alineados.
  • Adaptación y evolución: El sistema se adapta y evoluciona de manera autónoma para mejorar su eficiencia o capacidad de respuesta, p. e: En un ecosistema, las especies pueden adaptarse naturalmente a cambios en el entorno sin intervención externa.
  • Emergencia de estructuras jerárquicas: Se forman niveles jerárquicos de organización dentro del sistema, p. e: En una colonia de hormigas, se pueden observar estructuras jerárquicas en la distribución de roles y responsabilidades.
  • Dinámicas de enjambres: Los individuos del sistema siguen reglas locales simples, generando comportamientos de enjambre complejos, p. e: En una colmena de abejas, cada abeja sigue reglas locales para batir sus alas a fin de refrigerar la colmena.
  • Resiliencia ante perturbaciones: El sistema muestra capacidad para recuperarse y reorganizarse después de perturbaciones, p. e: Un bosque afectado por un incendio forestal puede regenerarse y reorganizarse con el tiempo.
  • Cooperación emergente: A pesar de la competencia individual, el sistema exhibe comportamientos cooperativos a nivel global, p. e: En un mercado competitivo, las empresas pueden seguir sus propias estrategias de forma independiente. Si en sector, las demás empresas hacen algo similar, entre todas podrán abordar desafíos comunes.
  • Autocorrección y autorregulación: El sistema tiene la capacidad de corregir desviaciones y mantener el equilibrio interno, p. e: En un ecosistema, la población de una especie puede autorregularse en respuesta a cambios en la disponibilidad de recursos.

La autoorganización permite a los sistemas complejos adaptarse y responder de manera dinámica a su entorno, generando patrones y propiedades que no son fácilmente predecibles desde la observación de las partes individuales del sistema.

El comportamiento complejo asociado al aspecto sistémico del «caos» en un sistema complejo puede manifestarse en diversas formas. El caos, en el contexto de los sistemas complejos, se refiere a una sensibilidad extrema a las condiciones iniciales, lo que puede resultar en comportamientos aparentemente impredecibles o no lineales. Aquí hay algunos comportamientos complejos que podrían surgir como efecto del caos:

  • Sensibilidad a condiciones iniciales: el patrón emergente es que pequeñas variaciones en las condiciones iniciales pueden llevar a resultados significativamente diferentes. Esta sensibilidad provoca dinámicas no lineales cuando no hay una relación proporcional entre las causas y los efectos.
  • Bifurcaciones y transiciones de estado: significa diversidad de resultados donde el sistema puede experimentar bifurcaciones, pues pequeños cambios desencadenan transiciones a estados completamente diferentes. Da lugar a una dinámica caótica cuando la presencia de atractores caóticos genera secuencias aparentemente aleatorias.
  • Autoorganización espontánea: a pesar del caos aparente, el sistema puede exhibir autoorganización y generar patrones complejos.  El sistema puede converger hacia atractores extraños, estructuras geométricas no repetitivas en el espacio de fase.
  • Dinámica de fractales: generación de patrones fractales que exhiben autosimilitud a diferentes escalas, a menudo son estructuras escalonadas. También se refiere a la complejidad fractal que es cuando el sistema muestra una complejidad creciente sin un patrón predecible.
  • Adaptabilidad a cambios: significa resiliencia dinámica pues el caos puede conferir al sistema la capacidad de adaptarse y evolucionar de manera flexible en respuesta a cambios en el entorno. Otro efecto de la adaptabilidad por el caos es el acomodo del sistema a la incertidumbre persistente debida a la imprevisibilidad.
  • Sincronización y desincronización: puede haber una sincronización espontánea cuando, a pesar del caos, partes del sistema se sincronizan en patrones temporales y por el contrario puede haber un desorden aparente si diferentes componentes del sistema muestran comportamientos desordenados en apariencia.
  • Retroalimentación no lineal: son efectos no proporcionales porque pequeñas perturbaciones pueden tener efectos desproporcionadamente grandes debido a esta retroalimentación no lineal. Los ciclos de retroalimentación pueden contribuir a dinámicas caóticas.

Estos comportamientos complejos reflejan la naturaleza intrínseca del caos en los sistemas complejos. Aunque el caos puede sugerir falta de control, también puede dar lugar a la emergencia de patrones y estructuras sorprendentes en la dinámica del sistema.

Los términos y conceptos que han aparecido en estos últimos apartados pueden ser confusos y complicados de entender, en particular los de comportamientos causados por el caos. Las unidades de las «Herramientas de la complejidad», en este sitio web son de gran ayuda para comprender su significado.

El esquema descriptivo que se ha mostrado en esta unidad, es uno de tantos posibles. Se puede investigar otras formas de describir un sistema complejos con un prompt como este:
¿Cómo se describe un sistema complejo desde la perspectiva del pensamiento sistémico?

El asunto de los aspectos sistémicos y los comportamientos complejos es de especial importancia y se presta a confusión. Es conveniente tener clara las diferencias entre ambos conceptos. Un prompt tan simple como este puede resolver las dudas:
¿Qué diferencia hay entre un aspecto sistémico y un comportamiento complejo?

Tampoco está demás conversar con indicaciones como estas:
.- ¿Qué entiendes por un comportamiento complejo?
.- ¿Qué tipos de comportamientos complejos cabe esperar en un sistema complejo?
.- ¿Qué mecanismos determinan un comportamiento complejo?

Una vez presentada esta unidad sobre la descripción de un sistema complejo hay dos caminos a tomar:

1º.- Descripción del sistema «tecnología, ética y brecha digital» La descripción del problema «tecnología, ética y brecha digital» sigue el plan trazado en esta unidad anterior: la descripción de un sistema complejo específico.
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2º.- Conocer las «Herramientas básicas que usan los científicos de la complejidad» que incluyen proyectos de laboratorio con simulación basada en agentes con la plataforma NetLogo.
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