ECOSISTEMA FORESTAL CON UNA METODOLOGÍA SISTÉMICA

La descripción de un ecosistema forestal con una metodología sistémica, responde a la necesidad que surge cuando hay que responder a cuestiones concretas que se presentan en la vida real, tales como resolver problemas, analizar ámbitos o describir sistemas. Para esto es necesario contar con una metodología.

Una metodología sistémica es un procedimiento para describir y analizar sistemas complejos, ya sea en una investigación científica o en una exposición doctrinal. Para ello utiliza un conjunto de métodos, herramientas y aplicaciones que se aplican en pasos preestablecidos de un proceso.

A pesar del título, esta unidad no pretende establecer o mostrar una metodología como tal, más bien utiliza una concreta para evidenciar la «anatomía de un sistema complejo y proponer un marco de trabajo adecuado».
Para ello he utilizado una versión propia de la llamada metodología interdisciplinar, que pone el foco en la colaboración de expertos y conocedores temáticos del problema complejo que pretende resolver. La propuso Rolando García, un reconocido investigador en el campo de la teoría de sistemas y la epistemología.

Esta unidad se apoya en la suposición de que existe un sistema complejo en cual se ha planteado una cuestión a resolver. Haciendo uso de esta metodología se irán desgranando tanto las características del sistema como las circunstancias que rodean a las cuestiones planteadas. A este tipo de cuestiones se conocen como problemas complejos.

Antes de describir los pasos de este procedimiento conviene precisar el significado de los términos función, funcionamiento, interacción, interrelación y comportamientos en el ámbito de los sistemas complejos que aparecerán con mucha frecuencia en esta y en las sucesivas unidades.

  • Se refiere al propósito o papel que desempeña el sistema en su conjunto.
    • La función de un sistema, en términos de sistemas complejos, no es simplemente la suma de las funciones de sus elementos. La función del sistema aborda cómo trabaja de manera global para lograr sus objetivos. Implica la sinergia y las interacciones que contribuyen a resultados que van más allá de las funciones individuales de cada elemento.
  • Se refiere a cómo operan y se interrelacionan los elementos dentro del sistema para cumplir su función.
    • En un sistema complejo, el funcionamiento del sistema no se reduce simplemente a la suma de los comportamientos individuales de sus componentes. El funcionamiento implica la interacción dinámica y las relaciones entre los elementos, dando lugar a propiedades emergentes y resultados colectivos que no se explican completamente por la suma de las partes.
  • Se refiere a que los sistemas y sus elementos obtienen aquello que le es necesario para cumplir su función.
    • Ya sea al considerar las relaciones de un sistema con otros, o las relaciones entre elementos del mismo, la interacción significa como obtiene lo necesario para su funcionamiento, ya sea materia, energía o información.
  • Se refiere a la dependencia de unos elementos con otros para su funcionamiento.
    • La interrelación implica una dependencia mutua entre los elementos. Los elementos interdependientes se influyen mutuamente de manera significativa.
  • Se refiere a cómo responden los elementos individuales o el sistema en su conjunto a cambios internos o externos.
    • Son las acciones, reacciones o actividades observables de los elementos individuales en un sistema. un comportamiento puede ser predecible o impredecible, regular o irregular, estable o caótico, y pueden estar influenciados por factores internos y externos.
  • Se refiere a las acciones, reacciones o actividades observables que realiza el sistema en respuesta a las interacciones con su entorno y como resultado de su funcionamiento.
    • Hay que distinguir entre propiedades del sistema, que son características o atributos que describen el sistema, mientras que los comportamientos son acciones o reacciones y por lo tanto pueden ser regulares -predecibles- o irregulares -impredecibles-.

Nota sobre los ejemplos.- En esta unidad, para representar con ejemplos distintos aspectos, se utiliza un ecosistema forestal. He seleccionado este por dos motivos: es ampliamente (re)conocido y apenas admite interpretaciones subjetivas. Con estas cualidades, usar este mismo sistema en todos los ejemplos de la unidad, permite fijar en la mente, de manera efectiva, los conceptos clave que se exponen.

Para ilustrar la relación entre la función, el funcionamiento y el comportamiento en un sistema complejo:

En este ejemplo:

  • La función del ecosistema forestal se logra mediante el funcionamiento conjunto de sus componentes.
  • El comportamiento individual de cada elemento afecta y es afectado por las acciones de otros elementos, contribuyendo así al funcionamiento general y a la función del ecosistema.
  • Las interacciones más generales que se establecen en este ecosistema forestal están relacionadas con la obtención de nutrientes para convertirlos en energía.
  • Las interrelaciones entre individuos de distinta especie -mutualismo-, beneficia a ambos y mejora su aptitud biológica.  Las acciones similares que ocurren entre miembros de la misma especie se llaman cooperación.
  • La biodiversidad, la autorregulación del clima local y la capacidad del ecosistema para resistir perturbaciones son propiedades emergentes que no se explican solo por las acciones individuales, sino por las interacciones y la organización del sistema.

Hay que destacar que el pensamiento sistémico debe aborda la complejidad de los sistemas considerando, entre otros, la función global, el funcionamiento dinámico y los comportamientos individuales, todos interrelacionados en un sistema complejo como un ecosistema forestal.

Los problemas reales se presentan en cualquiera de los sistemas descritos en la unidad anterior. Los comportamientos particulares que allí se describen para cada sistema pueden servir como guía o plantilla para mejor entender el contexto general de dicho problema: ¡en la búsqueda de soluciones a los problemas no se debe perder de vista la panorámica que ofrece el pensamiento sistémico!

La metodología que propongo para entender los sistemas complejos tiene dos fases. La primera establece el contexto del sistema sobre el cual realizar preguntas y las condiciones idóneas para encontrar una respuesta a los posibles problemas. Los pasos a dar en esta fase son:

  • Plantear el problema y acotar el sistema;
  • Decidir si el sistema es simple o complejo;
  • Establecer las dimensiones del sistema.

La segunda fase tiene un propósito resolutivo entrando en la descripción y análisis del problema. Para ello se han de utilizar métodos y herramientas adecuados a cada situación, siguiendo los procedimientos sugeridos en esta metodología.

Asumiendo que un sistema es complejo está formado por muchos elementos, partes o subsistemas, que están entrelazados de tal forma que interaccionan entre ellos, cabe plantear una pregunta o problema complejo.

De esta forma, la pregunta o el problema se convierte en un objeto de estudio que será útil para buscar la respuesta a las cuestiones y problemas que se quieren resolver y donde, presuntamente, el objeto de estudio está involucrado un sistema complejo.

Mientras que las preguntas que se pueden plantear a un sistema complejo pueden surgir por distintos motivos,
un problema complejo aparece cuando se detectan evidencias empíricas que ponen sobre aviso de algún funcionamiento anómalo o inesperado en un sistema. Estas evidencias se presentan como variables significativas del problema en cuestión. En muchos casos, la solución del problema será tomar las medidas necesarias para revertir el sentido de los datos empíricos identificados en cada variable significativa.

Volviendo al ecosistema forestal, sean algunos ejemplos que muestran problemas típicos de estos sistemas y las variables significativas que los caracterizan:

Estas variables o colecciones de datos empíricos, en los sistemas complejos tienen cierto carácter revelador: si somos capaces de distinguir si operan de forma aislada en elementos particulares, o al contrario, fluyen por todo el sistema gracias a las interrelaciones. En uno u otro caso determinaremos si estamos ante un sistema simple o complejo.

Las variables significativas que se citan, caracterizan interrelaciones entre distintos elementos del ecosistema, en este sentido se puede afirmar que estamos ante problemas complejos. Si se puede demostrar que alguna de estas variables, por ejemplo, si las especies invasoras afectasen a solo unos elementos y tal afectación no tuviera otras repercusiones en el problema planteado, podríamos sospechar que estamos ante un problema simple, (no complejo) y que la solución es puramente local.

Ahora bien, sería un error clasificar el problema solo por el alcance aparente de las variables significativas sin realizar otro tipo de comprobación, por ejemplo, acotar -definir- el sistema para poder determinar si este es simple o complejo.

Un sistema se define por dos características: los elementos o agentes que cumplen determinadas funciones en el sistema, y por las interacciones que se establecen entre ellos. En los procedimientos de descripción de un sistema complejo, como se verá en las siguientes unidades, la primera tarea a realizar es la identificación y clasificación de estas características.

Una vez inventariado el sistema hay que realizar tres actividades encaminadas a establecer el objeto de estudio:

  • Acotar el dominio de la pregunta o del problema, para ello se hace un recorte de la realidad;
  • Establecer que hay fuera de ese recorte que pueda tener alguna relación el objeto de estudio;
  • Conocer que áreas de conocimiento, disciplinas, intervienen en ese objeto de estudio.
3.2.1.- Recortar la realidad

Implica seleccionar y delimitar un conjunto concreto de elementos de un sistema para poder estudiarlos en detalle, es decir, para establecer el objeto de estudio. Esto no significa despreciar una gran parte del sistema real, tan solo es reconocer que la realidad puede ser muy compleja y abrumadora en su totalidad.

El seleccionar un segmento de la realidad, permite centrarse en aspectos específicos de los elementos que se consideran importantes para el problema y en sus interrelaciones, para así, comprender mejor las dinámicas más significativas del problema planteado.

3.2.2.- Identificar el entorno exterior

Lejos de desechar la parte excluida, se define con ella un entorno exterior que también juega un papel esencial pues contribuye significativamente en los comportamientos y dinámicas observadas en los sistemas recortados. Todo intercambio con y desde el exterior tiene consecuencias sobre el objeto de estudio.

Desde la perspectiva del pensamiento sistémico. el entorno exterior de un sistema complejo se comporta como un proveedor necesario para que el sistema alcance su objetivo. Generalmente se intercambia con él, materia, energía e información.
Esto implica que puede haber elementos e interacciones que actúen como frontera, teniendo comportamientos específicos para realizar estas actuaciones.

3.2.3.- Detectar las disciplinas implicadas

Una de las características más representativas de los sistemas complejos es la variedad de áreas de conocimiento que se tienen que implicar en su descripción y análisis. En la búsqueda de una respuesta a la pregunta planteada, se necesitará la participación de diversas disciplinas cuyas áreas de conocimiento puedan explicar ciertos aspectos de los funcionamientos y comportamientos que están implicados en el problema.

En el ejemplo del ecosistema forestal, las siguientes tablas muestran el sistema que se puede seleccionar como marco de referencia para los problemas que se han tomado como ejemplo. :

Definición del sistema para el problema de la deforestación y pérdida de hábitat

Selección del sistemaEntorno exteriorDisciplinas implicadas
Seleccionar una región específica o un tipo de bosque para enfocar los esfuerzos de conservación y gestión:
Identificar las principales causas de la deforestación en esa área particular (p. ej., agricultura, tala ilegal) para desarrollar estrategias específicas.
Condiciones económicas globales: La demanda de productos agrícolas y madereros, pueden influir en las decisiones locales relacionadas con la deforestación.
Políticas gubernamentales nacionales e internacionales, así como acuerdos comerciales: Pueden tener un impacto en las prácticas forestales y la conservación.
La presión demográfica y el crecimiento poblacional en áreas urbanas cercanas:
Pueden aumentar la necesidad de tierras para la agricultura y la urbanización.
Biología y Ecología:
Para comprender la biodiversidad y los impactos ecológicos.
Economía:
Para abordar las causas socioeconómicas de la deforestación.
Ciencias Sociales:
Para trabajar con comunidades locales y comprender sus necesidades.


Definición del sistema para el problema del Cambio Climático y Alteraciones en los Patrones Climáticos

Selección del sistemaEntorno exteriorDisciplinas implicadas
Enfocarse en un tipo específico de impacto climático, como el aumento de las temperaturas o cambios en las pautas de lluvia:
Identificar áreas geográficas más vulnerables a estos cambios climáticos para priorizar acciones.
Emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial: Contribuyen al cambio climático, afectando las condiciones climáticas en los bosques a escala local y regional.
Acuerdos internacionales y políticas de mitigación del cambio climático:
Pueden influir en la magnitud de los cambios climáticos experimentados en el entorno forestal.
Colaboración internacional en investigación y monitoreo: Contribuye a una comprensión más completa de los patrones climáticos y sus efectos.
Climatología:
Para analizar patrones climáticos
Ciencias Forestales:
Para evaluar el impacto en la salud de los bosques.
Ingeniería Ambiental:
Para proponer soluciones de mitigación.


Definición del sistema para el problema Invasiones de Especies Exóticas y Plagas

Selección del sistemaEntorno exteriorDisciplinas implicadas
Seleccionar especies invasoras específicas o plagas que estén causando un impacto significativo:
Identificar regiones geográficas con alta vulnerabilidad a estas invasiones.
Comercio internacional de plantas y productos forestales:
Puede facilitar la introducción de especies exóticas invasoras.
Cambios en las rutas migratorias de aves y otros animales:
Pueden influir en la propagación de semillas y organismos invasores.
Las condiciones climáticas globales, como el aumento de las temperaturas:
Pueden permitir que especies invasoras prosperen en nuevas áreas.
Biología de la Conservación:
Para entender los patrones de invasión y sus impactos.
Entomología y Fitopatología:
Para estudiar las plagas y enfermedades específicas.
Ciencias Ambientales:
Para evaluar el impacto en el ecosistema y proponer medidas de control.

Para decidir si un sistema es simple o complejo no basta con observar el grado de enmarañamiento de sus interacciones, pues esta observación puede ser subjetiva y afectada por sesgos particulares del observador. Se hace necesario buscar otras evidencias.

Una característica destacada de los sistemas complejos es la interconexión, que es cuando sus elementos tejen una red de relaciones entre ellos. En consecuencia hay partes del sistema interconectadas y sus comportamientos afectan directa o indirectamente a otras partes: los cambios en un elemento pueden afectar a otros, creando una red de dependencias mutuas.
Esto permite clasificar los sistemas en descomponibles y no descomponibles:

Un sistema en el que se puede conocer su funcionamiento estudiando solo algunos de sus elementos y extrapolando los resultados a la totalidad, se dice que es descomponible. Los sistemas descomponibles no son sistemas complejos.
Hay en cambio, otros sistemas cuyo funcionamiento que no tienen esa cualidad: no se puede extrapolar a la totalidad el conocimiento o el comportamiento de algunos de sus elementos. En este caso se dice que el sistema es no descomponible y en consecuencia, el sistema es complejo.

La importante distinción entre sistemas descomponibles y no descomponibles, implica la complejidad o no de un sistema. Veamos esto con más detalle:

  • Estos sistemas se caracterizan porque, con solo conocer el comportamiento de algunos de sus elementos, se puede entender el comportamiento de la totalidad del sistema.
  • La descomposición implica que los componentes del sistema son independientes entre sí y que sus interacciones son relativamente simples, posiblemente del tipo causa-efecto.
  • Descomponer un sistema es ir recortando las partes del mismo hasta el extremo de tener elementos cuyos comportamientos se explique mediante el determinismo causal y se puede extrapolar al comportamiento de la totalidad, de tal manera que «la función del sistema es la suma de las funciones de todas las partes». Piénsese en el funcionamiento de un automóvil y de las piezas que lo componen.
  • Estos sistemas presentan interacciones no lineales y comportamientos emergentes, lo que significa que el comportamiento total del sistema no puede ser deducido simplemente estudiando partes individuales.
  • Las propiedades del sistema completo no son simplemente la suma de las propiedades de las partes; surgen propiedades nuevas a medida que los elementos interactúan.
  • La complejidad a menudo se asocia con sistemas dinámicos, adaptativos y no lineales, donde pequeños cambios pueden tener efectos significativos en el sistema total.

La complejidad en los sistemas no descomponibles a menudo surge debido a la presencia de retroalimentación, interdependencia entre los elementos y comportamientos emergentes que no pueden entenderse completamente analizando partes aisladas.

Véase ahora la posibilidad de descomponer los sistemas recortados en cada uno de los problemas en ecosistemas forestales que se están mostrando:

En resumen, la posibilidad de descomponer varía según el problema. Mientras que la deforestación puede ser descomponible en cierto grado, al analizar causas locales, los problemas relacionados con el cambio climático y las invasiones de especies exóticas son menos descomponibles debido a retroalimentaciones, a las interacciones globales y a los comportamientos emergentes que caracterizan a los sistemas complejos.

De todo esta se puede sacar una conclusión significativa: no existen sistemas intrínsecamente complejos; no hay sistemas que tengan per se tal condición. Es el objeto de estudio, la pregunta, lo que condiciona que se tenga que considerar segmentos de la realidad -sistemas- que sean descomponibles o no descomponibles.

Otra consecuencia de la interconexión es lo que Rolando García llama interdefinibilidad, esto es, cómo el comportamiento de un elemento del sistema está condicionado por los comportamientos de sus vecinos.
Este concepto juega un importante papel en la descripción y análisis de los segmentos de realidad que surgen al plantear problemas complejos:

  • Se puede decir que en un sistema complejo cada elemento está interdefinido.
    Lo que determina el carácter complejo de un segmento de la realidad es que sea no descomponible, significa que sus elementos constitutivos tienen esta mutua dependencia, están interdefinidos.
  • Los elementos de un sistema complejo se definen de forma mutua. Una idea que expresa esto mismo es que los elementos tienen sus comportamientos acoplados;
  • La interconexión de elementos da lugar a la interdependencia que es sinónimo de interdefinibilidad. La interdependencia es un aspecto sistémico fundamental, como se verá en la siguiente unidad.
  • En los sistemas complejos hay varios mecanismos que conducen a la interdefinibilidad: interconexiones, retroalimentación, redes de influencia o las dinámicas de vecindad.

Estos términos y conceptos resaltan la importancia de entender las relaciones y conexiones entre los elementos de un sistema. La interdefinibilidad propuesta por Rolando García, está alineada con los principios fundamentales del pensamiento sistémico.

El objeto de estudio es una colección de elementos interrelacionados. Los elementos pueden ser agentes o entidades simples interrelacionadas que aún así generan comportamientos complejos. Otras veces se debe tener en cuenta que tales agentes son en realidad otros sistemas.

Piénsese, por ejemplo, en las hormigas, que establecen relaciones para satisfacer colectivamente sus necesidades. En este caso el sistema «alimentación de las hormigas» es un metasistema cuyos elementos son subsistemas: sistema hormiga, sistema hormiguero, sistema alimento, etc. Cada uno de estos también puede ser un metasistema si está constituido por otros subsistemas, que a su vez,…

Ahora bien, ¿en un segmento de la realidad, dónde se detiene esta cadena de ‘subsubsub…subsistemas‘? La respuesta es clara: allí donde alcance un subsistema que sea descomponible. En un análisis particular, es la pregunta la que debe poner el foco en el segmento de realidad más adecuado, sabiendo que dicho segmento está ineludiblemente estratificado, o dicho en palabras de Rolando García:

“Los factores que directa o indirectamente determinan el funcionamiento de un sistema complejo pueden estar distribuidos en niveles estructuralmente diferenciados, con dinámicas propias.”

En los segmentos de realidad y por tanto en los sistemas complejos, se hace visible un principio de estratificación donde los elementos del sistema pueden tener distintos niveles o escalas de organización con distinto grado de relación entre sí.

¿Hasta qué nivel del segmento de la realidad tendré que descender para responder a la pregunta planteada? Esto es algo que solo el desarrollo del análisis puede aclarar: se toca fondo cuando los niveles subyacentes ya no aportan nada ni importa el relato de lo que ocurre más allá de un determinado punto. En otras palabras, ya no se aprecian interacciones relevantes que condicionen el futuro para el objeto de estudio.

Los factores que determinan el funcionamiento del sistema pueden estar distribuidos en niveles estructuralmente diferenciados, cada uno con su propia dinámica que se desarrolla en escalas espaciales y temporales particulares. Esta es una característica fundamental de la complejidad en los sistemas naturales.

En la imagen anterior se muestra un ejemplo de interacción entre niveles. Se puede ver que tal interacción desencadena un acoplamiento entre niveles y por ende, interdefinibilidad: los comportamientos de uno afecta a los comportamientos de los demás.

En el ejemplo se puede establecer un ciclo suelo-vegetal-animal donde se puede apreciar claramente los procesos de retroalimentación, positiva cuando el desarrollo creciente de un nivel implica un desarrollo en el mismo sentido en los otros niveles; y negativa cuando una degradación en un nivel se propaga a los demás.

Los acoplamientos entre niveles implican interconexiones fuertes y específicas, donde el comportamiento de un nivel está directamente condicionado por el comportamiento de los subyacentes y viceversa: los subyacentes propagan hacia arriba sus comportamientos.
Pero no siempre es así: la interacción entre niveles puede ser más general y no necesariamente conducir a una dependencia recíproca y detallada. En el contexto de sistemas complejos, la interacción entre niveles también puede manifestarse de otras maneras:

  • Influencia unidireccional: Puede haber influencia de un nivel a otro, pero esta influencia puede ser unidireccional, donde un nivel afecta al otro, pero no necesariamente al revés.
  • Interacción indirecta: La interacción entre niveles también puede ser indirecta, a través de una cadena de eventos o elementos intermedios.
  • Efectos a largo plazo: Los efectos de un nivel sobre otro pueden manifestarse a largo plazo, y la relación puede no ser inmediatamente evidente.
  • Interacción débil: La interacción entre niveles puede ser débil en comparación con las conexiones internas dentro de cada nivel.

En situaciones donde la interdefinibilidad es baja o inexistente, los cambios en los comportamientos en un nivel pueden no tener un impacto significativo o inmediato en otros niveles, o el impacto puede ser difícil de discernir debido a la presencia de factores externos o la complejidad de las interacciones.

Es crucial reconocer que la naturaleza de la interacción y la interdefinibilidad pueden variar entre sistemas complejos. Al comprender estas dinámicas, se puede desarrollar una visión más completa de cómo los diferentes niveles de un sistema interactúan y se afectan mutuamente, lo que es esencial para abordar de manera efectiva las respuestas a los problemas complejos.

La primera fase de esta metodología se basa en un recorte de la realidad para obtener un objeto de estudio donde se plantea el problema a resolver, la pregunta a la que responder, o el sistema que explicar.
Este procedimiento separa el sistema complejo en dos ámbitos: el entorno exterior y el objeto de estudio en sí.
Considerando, por supuesto, que ambos son abiertos, interesa conocer cómo interaccionan entre ellos.

Es razonable admitir que hay interacción entre un sistema y su entorno exterior sin que exista un acoplamiento fuerte en términos de interdefinibilidad. El acoplamiento, la interdependencia, implica una conexión más estrecha y bidireccional, donde los elementos del sistema están intrínsecamente vinculados y condicionados entre sí. Pero a efectos de resolver las cuestiones planteadas, interesa conocer las distintas formas que puede tomar la interacción entre un sistema y su entorno exterior, sin considerar explícitamente los comportamientos de los elementos que constituyen el entorno exterior. Las formas de interacción pueden ser:

  • Influencia unidireccional: Puede haber influencia desde el entorno hacia el sistema, donde el entorno afecta al sistema, pero el sistema no necesariamente tiene un impacto equivalente en el entorno.
  • Interacción indirecta: La interacción puede ser indirecta, con efectos mediados por otros factores o elementos en el entorno.
  • Adaptación a cambios externos: El sistema puede adaptarse a cambios en el entorno sin que necesariamente haya una dependencia recíproca. Por ejemplo, un sistema puede ajustar sus procesos internos para hacer frente a variaciones en las condiciones externas.
  • Influencia temporal: La influencia del entorno puede ser temporal o situacional, con ciertos eventos del entorno teniendo impacto en el recorte solo en circunstancias específicas.

Hay una semejanza tal entre la interacción que hay entre niveles de escala de un elemento y la interacción sistema-entorno que mucha veces, los niveles superiores a uno dado, se puede considerar como su entorno exterior.
Por esta razón, es importante destacar que la percepción de interdependencia puede variar según la escala de observación y la perspectiva analítica.
En algunos contextos, ciertos elementos del entorno pueden estar más estrechamente acoplados con el sistema, mientras que otros pueden tener interacciones más débiles. La comprensión de estas dinámicas es esencial para abordar adecuadamente la complejidad de los sistemas y las interacciones con el entorno.

Si el segmento de la realidad elegido para responder a cierta pregunta conforma un sistema complejo, (comportamientos acoplados, red de interrelaciones, etc.), entonces, por el principio de estratificación habrá que considerar las características propias de cada nivel respecto de sus subniveles y de su entorno exterior.
Si a esto añadimos que en cada elemento puede haber implicados distintas áreas de conocimiento, distintas disciplinas, entonces en el objeto de estudio hay implicadas varias dimensiones estructurales, tres en concreto:

En el proceso de recorte de la realidad se ha seleccionado un conjunto concreto de elementos de un sistema para poder estudiarlos en detalle. Entonces, se asume que este segmento de la realidad es un sistema complejo.
Las características de esta dimensión son las siguientes:

  • Representa al segmento de realidad seleccionado para resolver el problema complejo.
  • Tiene carácter horizontal al estar formada por las relaciones entre elementos heterogéneos.
  • No se considera la estructura interna de cada elemento: la dimensión funcional solo tiene en cuenta el nivel superior de cada y se asume que representa la convergencia de las propiedades de sus subniveles.
  • En esta dimensión se producen las relaciones con el entorno exterior y por lo tanto tiene «actividades de frontera«, para los intercambios con el exterior.
    La condición de frontera significa que hay elementos que se comportan como «puertos» para el intercambio de materia; como «emisoras» para el intercambio de información, y como «fuentes de alimentación» para el intercambio de energía.

Al contrario de la dimensión funcional, ahora solo se tiene en cuenta la estructura interna de cada elemento.

  • Representa a todos los niveles subyacentes de cada elemento.
  • De carácter vertical, al dar cuenta de los comportamientos de los elementos causados por las interacciones con sus respectivos niveles subyacentes.
  • Esto implica que cada elemento se puede comportar como un sistema siempre y cuando sus niveles subyacentes sean no descomponibles.
  • Es importante tener en cuenta que estas dimensiones no tienen carácter absoluto, son relativas a un punto de inicio arbitrario que responde al objeto de estudio seleccionado; es más, al descender a un nivel concreto, este debe considerarse como una nueva dimensión funcional.
  • Al descender de nivel, una vez situado en el nuevo estrato, todos los niveles superiores deben considerarse externos al segmento de realidad actual. 

Considerar solamente las dos dimensiones estructurales, puede no ser suficiente para entender el problema complejo. El comportamiento de los elementos de un sistema complejo y las relaciones que establecen entre sí deben explicarse desde distintas perspectivas de conocimiento.

En consecuencia, al plantear un problema, deben participar distintos campos de estudio, distintas disciplinas académicas y de conocimiento. (En las tablas anteriores se he explicitado las áreas de conocimiento que son necesarias para entender cada problema planteado). Entonces, la dimensión disciplinaria:

  • Representa los campos de estudio necesarios para poder explicar todas las facetas de los comportamientos observados.
  • De carácter transversal, tiene en cuenta las condiciones a la respuesta que se imponen entre sí las distintas disciplinas o puntos de vista que están involucrados en el entendimiento cabal del sistema.
  • Al considerar la dimensión disciplinaria, el problema complejo se escinde en tantos problemas como áreas de estudio sean necesarias para  su resolución.
  • Cada disciplina debe trabajar las dimensiones funcionales y orgánicas adecuadas a su punto de vista, teniendo en cuenta que el nivel inicial o base no tiene por qué ser el mismo para todos. En consecuencia una disciplina puede explorar niveles que otras no consideran relevantes.
  • Se impone un procedimiento cíclico en el que cada disciplina actúa, en primera instancia de manera aislada, es decir, como si el problema solo le compitiese a ella. En este punto cada disciplina debe considerar sus dimensiones estructurales -funcional y orgánica- como propias, ignorando los efectos de otras disciplinas.
  • En un segundo paso cada disciplina debe reconocer que aspectos del funcionamiento de su propio ámbito son condicionados por los funcionamientos detectados por otras disciplinas. Una forma de afrontar esta fase es considerar las otras disciplinas como ámbitos externos y a partir de ahí, los efectos que tienen esas causas externas.
  • Por último hay que integrar los distintos funcionamientos detectados en las disciplinas participantes para entender el funcionamiento del segmento de realidad considerado.
  • Desde un enfoque matemático, si cada funcionamiento disciplinario se considera un estado del sistema, su representación podría hacerse mediante un espacio de fases.
  • Cabe la posibilidad que en este ciclo no encuentre la solución a la pregunta inicial o incluso que tal pregunta mute a otra como consecuencia de esta integración. En estos casos, quién lidere este proceso metodológico deberá considerar la oportunidad de reiniciar el ciclo en otro punto.

Las soluciones que aporte cada disciplina pueden cambiar el contexto del análisis, incluso su finalidad. El problema complejo se resuelve integrando las soluciones parciales que aparecen en la dimensión disciplinaria, advirtiendo, como lo hace Rolando García, que estas soluciones parciales pueden/deben trastocar el planteamiento inicial. En efecto, como resultado de un análisis transversal pueden surgir nuevas preguntas que exijan establecer un nuevo planteamiento del problema complejo.

Cuando tratamos con problemas complejos, es crucial entender que cada parte del sistema tiene diferentes razones para relacionarse con otras partes. Si se entienden estas razones como motivaciones o incentivos, cada elemento establecerá diferentes tipos de relaciones según cuántas de estas ‘motivaciones’ tenga.

Por otro lado, estas ‘motivaciones’ representan diferentes aspectos del comportamiento de los elementos, y estos aspectos están vinculados a distintas áreas de conocimiento. Por eso, tiene sentido considerar la experiencia y el conocimiento específico de diferentes disciplinas al abordar un problema complejo. Cada disciplina puede analizar las razones y las relaciones según su experiencia técnica o científica particular.

1.- La metodología que he descrito aquí es una versión particular de la que desarrolló Rolando García para abordar situaciones y resolver problemas que aparecen en los sistemas complejos. Para conocerla con mayor detalle se puedes hacer esta consulta:
«Rolando García desarrollo un procedimiento metodológico para la resolución de problemas en el ámbito de los sistemas complejos: ¿Puedes resumir este procedimiento y mostrar referencias para consulta?»
2.- Para mostrar los ejemplos de esta unidad, se he utilizado el ecosistema forestal. Se pueden encontrar ejemplos de otros sistemas con preguntas de este tipo:
«Entendiendo que un «problema complejo» es la búsqueda de respuestas ante cuestiones planteadas sobre un sistema complejo: ¿Qué tipos de problemas se pueden plantear en el sistema ___________? Presenta solo los 3 que consideres los más significativos y las respectivas variables significativas.
3.- Para avanzar en este sentido se puede preguntar sobre qué áreas de estudio deben participar:
«Para estos 3 problemas planteados, cuál debe ser el «recorte de la realidad» apropiado para buscar soluciones y que «disciplinas» deben participar en esa búsqueda».
4.- Un aspecto importante es mostrar los acoplamientos que se producen por efecto de la interdefinibilidad:
«En los 3 problemas del sistema ___________que estamos manejando, ¿puedes poner un ejemplo de cómo se manifiesta la interdependencia y cómo se expresa la interdefinibilidad?»

La perspectiva interdisciplinaria que impulsó Rolando García para abordar el estudio de los sistemas complejos está publicada como: Sistemas complejos: Conceptos, Método y Fundamentación Epistemológica de la Investigación Interdisciplinaria. Editorial Gedisa

Una vez presentada esta unidad sobre el ecosistema forestal con una metodología sistémica hay dos caminos a tomar:

1º.- Las «Claves para describir un sistema complejo» muestra como establecer los pasos necesarios, quizás no suficientes, para describir un sistema complejo cualquiera.
El propósito ahora es sintetizar la descripción general de un sistema, para tener un esquema que pueda servir para la descripción y el análisis en profundidad de aquellos problemas que se califican como complejos.

2º.- Conocer las «Herramientas básicas que usan los científicos de la complejidad» que incluyen proyectos de laboratorio con simulación basada en agentes con la plataforma NetLogo.
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